El primero de ellos es la Cave Valaisanne. Era una opción lógica. ¿Qué espera uno encontrar en Suiza? Los Alpes, relojes, navajas, chocolates, banca de inversión, las Naciones Unidas, el Movimiento Olímpico, la UEFA... Sí, claro, todo eso, y aparte de eso, queso. El paso por una fromagerie era necesario. Por otro lado, últimamente va siendo costumbre, no hay más que ver una de las entradas anteriores del blog recordando nuestro paso por el Poncelet Cheese Bar.
Nuestro cicerone particular en Ginebra, a quien tanto agradecemos su hospitalidad y buenas recomendaciones, nos llevó a comer a la Cave. Se trata del típico restaurante suizo donde comer el también típico queso raclette, originario del cantón de Valais. El día había sido largo. Habíamos recorrido gran parte del lago Lehman, desde Ginebra hasta Montreux, pasando por Laussane y los valles de vides de Chexbres. Nos merecíamos una cena copiosa y nos dispusimos a ello. El menú fue sencillo:
Para compartir:
Tras la cena, la evaluación estaba clara: La selección tanto de sitio, menú y cantidad de las raciones fue la acertada. Entre las sorpresas de los platos, nos gustó mucho el particular gusto que le daba el tomate a la fondue y lo original (por extraño) de la tortilla de patata sin huevo. Algunos dicen que ya la habían probado en algún restaurante de Barcelona.
Como anécdota del restaurante, el particular trato que recibimos de un camarero al que en principio creímos extremeño, luego portugués, y que acabó siendo gallego y mereciéndose una propina que durante gran parte de la cena creímos inmerecida. El precio, por cierto, no fue caro, y el queso nos llenó de fuerzas y pudimos continuar la noche en busca (fallida) del Gin en Ginebra.
1204 Genève, Suisse
Teléfono 022 328 12 36
www.chaletswiss.ch
Tras la experiencia en la Cave Valaisanne teníamos un punto pendiente. Se nos había resistido las noches del viernes y del sábado debido a que no habíamos reservado y estaban completos. El sitio prometía. Nuestro cicerone nos había hablado de las mejores hamburguesas de Ginebra y no se equivocaba. Teníamos que ir. Nos lo propusimos. Fuimos. Fue el domingo a modo de despedida y nos encantó.
Nuestro cicerone particular en Ginebra, a quien tanto agradecemos su hospitalidad y buenas recomendaciones, nos llevó a comer a la Cave. Se trata del típico restaurante suizo donde comer el también típico queso raclette, originario del cantón de Valais. El día había sido largo. Habíamos recorrido gran parte del lago Lehman, desde Ginebra hasta Montreux, pasando por Laussane y los valles de vides de Chexbres. Nos merecíamos una cena copiosa y nos dispusimos a ello. El menú fue sencillo:
Para compartir:
- Fondue de queso con tomate (es importante reseñar la cantidad, "para dos"*).
- 2 raclettes.
- Tortilla de patata.
- Tarta de pera.
- Tarta de manzana.
- Crème brûlée.
Tras la cena, la evaluación estaba clara: La selección tanto de sitio, menú y cantidad de las raciones fue la acertada. Entre las sorpresas de los platos, nos gustó mucho el particular gusto que le daba el tomate a la fondue y lo original (por extraño) de la tortilla de patata sin huevo. Algunos dicen que ya la habían probado en algún restaurante de Barcelona.
Como anécdota del restaurante, el particular trato que recibimos de un camarero al que en principio creímos extremeño, luego portugués, y que acabó siendo gallego y mereciéndose una propina que durante gran parte de la cena creímos inmerecida. El precio, por cierto, no fue caro, y el queso nos llenó de fuerzas y pudimos continuar la noche en busca (fallida) del Gin en Ginebra.
CAVE VALAISANNE CHALET SUISSE
Boulevard Georges-Favon 231204 Genève, Suisse
Teléfono 022 328 12 36
www.chaletswiss.ch
Tras la experiencia en la Cave Valaisanne teníamos un punto pendiente. Se nos había resistido las noches del viernes y del sábado debido a que no habíamos reservado y estaban completos. El sitio prometía. Nuestro cicerone nos había hablado de las mejores hamburguesas de Ginebra y no se equivocaba. Teníamos que ir. Nos lo propusimos. Fuimos. Fue el domingo a modo de despedida y nos encantó.
¿Cuál era el sitio? Le Calamar. Se trata de un restaurante especializado en hamburguesas que recientemente sufrió un incendio y acababa de reabrir. Está encuadrado en una zona de ambiente joven y universitario. Cinco hombres hambrientos de hamburguesas tras caminar sin rumbo fijo y sin cesar por las calles de Ginebra. Hambre para comer la hamburguesa que se ve en la fotografía. Primero, eso sí, ensalada con mostaza de Dijon para purgar y abrir camino a la carne: Ternera (para algunos doble), queso, bacon y una salsa especial marca de la casa.
Hubiéramos querido repetir y lo habríamos hecho de no ser porque la agenda de lo que quedaba de domingo estaba muy apretada. Aún nos quedaba por ver el casco antiguo de la ciudad, pasar por el hotel y tomar el tren de camino al aeropuerto. Si tan sólo hubiéramos sabido que el avión salía con retraso quizás algún valiente habría repetido. Nos queda pendiente un nuevo viaje a Suiza para conocer la otra mitad del país, pero quién sabe, si volvemos a Ginebra seguro que repetimos.
LE CALAMAR
Boulevard Carl-Vogt 911205 Genève, Suisse
Teléfono 022 321 63 77
www.lecalamar.ch


