domingo, 30 de octubre de 2011

El tour suizo

Aprovechando el puente de primero de noviembre, desde Charlas entre amigos hemos hecho nuestro particular tour suizo. En realidad, ha sido sólo parte del grupo, porque la otra mitad, la mitad indispensable, ha hecho lo propio en un fin de semana en Inglaterra (seguro que nos cuentan algo pronto). En todo caso, Charlas estaba entre nosotros y por ello es imprescindible comentar en un particular "dos en uno", dos de los restaurantes que hemos visitado.

El primero de ellos es la Cave Valaisanne. Era una opción lógica. ¿Qué espera uno encontrar en Suiza? Los Alpes, relojes, navajas, chocolates, banca de inversión, las Naciones Unidas, el Movimiento Olímpico, la UEFA... Sí, claro, todo eso, y aparte de eso, queso. El paso por una fromagerie era necesario. Por otro lado, últimamente va siendo costumbre, no hay más que ver una de las entradas anteriores del blog recordando nuestro paso por el Poncelet Cheese Bar.


Nuestro cicerone particular en Ginebra, a quien tanto agradecemos su hospitalidad y buenas recomendaciones, nos llevó a comer a la Cave. Se trata del típico restaurante suizo donde comer el también típico queso raclette, originario del cantón de Valais. El día había sido largo. Habíamos recorrido gran parte del lago Lehman, desde Ginebra hasta Montreux, pasando por Laussane y los valles de vides de Chexbres. Nos merecíamos una cena copiosa y nos dispusimos a ello. El menú fue sencillo:

Para compartir:
  • Fondue de queso con tomate (es importante reseñar la cantidad, "para dos"*).
  • 2 raclettes.
  • Tortilla de patata. 
Postres:
  • Tarta de pera.
  • Tarta de manzana.
  • Crème brûlée. 
*Si en Suiza pides "para dos", te traen dos tenedores. No deja de ser lógico y sin embargo sorprendente que se enfaden por pedir más. Los cinco queríamos probar la fondue...

Tras la cena, la evaluación estaba clara: La selección tanto de sitio, menú y cantidad de las raciones fue la acertada. Entre las sorpresas de los platos, nos gustó mucho el particular gusto que le daba el tomate a la fondue y lo original (por extraño) de la tortilla de patata sin huevo. Algunos dicen que ya la habían probado en algún restaurante de Barcelona.
Como anécdota del restaurante, el particular trato que recibimos de un camarero al que en principio creímos extremeño, luego portugués, y que acabó siendo gallego y mereciéndose una propina que durante gran parte de la cena creímos inmerecida. El precio, por cierto, no fue caro, y el queso nos llenó de fuerzas y pudimos continuar la noche en busca (fallida) del Gin en Ginebra.


CAVE VALAISANNE CHALET SUISSE

Boulevard Georges-Favon 23
1204 Genève, Suisse
Teléfono 022 328 12 36
www.chaletswiss.ch

Tras la experiencia en la Cave Valaisanne teníamos un punto pendiente. Se nos había resistido las noches del viernes y del sábado debido a que no habíamos reservado y estaban completos. El sitio prometía. Nuestro cicerone nos había hablado de las mejores hamburguesas de Ginebra y no se equivocaba. Teníamos que ir. Nos lo propusimos. Fuimos. Fue el domingo a modo de despedida y nos encantó.

¿Cuál era el sitio? Le Calamar. Se trata de un restaurante especializado en hamburguesas que recientemente sufrió un incendio y acababa de reabrir. Está encuadrado en una zona de ambiente joven y universitario. Cinco hombres hambrientos de hamburguesas tras caminar sin rumbo fijo y sin cesar por las calles de Ginebra. Hambre para comer la hamburguesa que se ve en la fotografía. Primero, eso sí, ensalada con mostaza de Dijon para purgar y abrir camino a la carne: Ternera (para algunos doble), queso, bacon y una salsa especial marca de la casa.


Hubiéramos querido repetir y lo habríamos hecho de no ser porque la agenda de lo que quedaba de domingo estaba muy apretada. Aún nos quedaba por ver el casco antiguo de la ciudad, pasar por el hotel y tomar el tren de camino al aeropuerto. Si tan sólo hubiéramos sabido que el avión salía con retraso quizás algún valiente habría repetido. Nos queda pendiente un nuevo viaje a Suiza para conocer la otra mitad del país, pero quién sabe, si volvemos a Ginebra seguro que repetimos.


LE CALAMAR

Boulevard Carl-Vogt 91
1205 Genève, Suisse
Teléfono 022 321 63 77
www.lecalamar.ch

lunes, 10 de octubre de 2011

Pez Vela

Charlas entre amigos está en movimiento. La mayoría de las veces nos reunimos en Madrid o Barcelona. En esta ocasión, la entrada del blog hace referencia a una comida (o merienda) en la Ciudad Condal.

Siempre con secretos y misterios, nuestros amigos de Barcelona supieron mantener la tensión del sitio donde iríamos a comer en una magnífica mañana de octubre. Como siempre, el sitio es lo de menos; lo más importante es la compañía. Sin embargo, cuando se logra aunar ambos puntos la experiencia es más que positiva. Así lo fue una vez se desveló el misterio: El restaurante donde comeríamos era el Pez Vela. Un par de pistas dadas "sin querer" y tres coches dirigiéndose hacia el imponente Hotel W no podían llevarnos a otro sitio.

Pez Vela nos apetecía mucho. Las referencias del restaurante no pueden ser mejores. Sus fundadores Rosa María Esteva y Tomás Tarruella han logrado montar un grupo de restauración (Grupo Tragaluz) que destaca por la innovación en su puesta en escena, en este caso la de un chiringuito. Hace poco, además, lo pudimos comprobar en el Negro-Rojo y en esta ocasión lo hicimos en el Pez Vela.


La reserva era a las cuatro. Veníamos de un opíparo y deseado almuerzo en la Taberna de la Companyia d'Alella, por lo que podían más nuestras ganas de sentarnos juntos alrededor de una mesa que nuestro hambre. Sea como fuere, hicimos hambre dando una vuelta por el paseo mientras nos preparaban la mesa. A pesar de que este año el verano se ha prolongado mucho, éste se acaba y, aunque fugazmente, pisar la playa por última vez te lleva a recordar las vacaciones y pensar que las próximas están más cerca. Pisamos la arena durante la espera y nos hicimos la última foto de grupo en la que salimos relativamente morenos antes de entrar en el otoño.

Acudimos al restaurante y la espera se prolongó quizás más de lo que hubiéramos deseado. Mientras, veíamos pasar grandes sartenes con diversos arroces. Sí, necesitábamos comer, no hartarnos, pero comer. La espera mereció la pena y nos ubicaron en una de las mesas que da al mar. Buena música, buen ambiente y buena gente. Un par de aperitivos ligeros y dos arroceras: Una de arroz negro y otra de arroz abanda, riquísimas y sabrosísimas ambas. En cualquier otro momento podrían haber sido escasas, pero nos parecieron muy proporcionadas al almuerzo que habíamos hecho apenas dos horas antes.


Hubiésemos querido no tener que levantarnos de la mesa. Quedarnos en Barcelona al menos un día más, hasta el lunes. Yo lo podría haber hecho porque, sin querer, tenía billete para el 10... Pero la obligación llama. Teníamos que volver. Pero como todo es cíclico, algún día, más pronto que tarde, también volveremos a al Masnou y a Vilassar, iremos a Barcelona y pasearemos por el puerto. No sé si volveremos pronto al Pez Vela, pero seguro que probaremos más restaurantes del Grupo Tragaluz.


PEZ VELA

Paseo del Mare Nostrum 19/21
(bajos del Hotel W, "Hotel Vela")
Barcelona
Teléfono 932 216 317
www.grupotragaluz.com/rest-pezvela.php