Durante el viaje de verano del grupo de amigos de Madrid y Barcelona, tuvimos la ocasión de acudir a un restaurante de Mahón del que únicamente teníamos una referencia: "Un restaurante al final del puerto donde sirven un plato de gambas con patatas".
La referencia (aportada por un amigo de Barcelona) era vaga. No sabíamos si era un restaurante de pescadores, un restaurante tradicional o uno moderno, si sería caro o barato. A pesar de todo lo encontramos a la primera.
Nada más entrar nos dimos cuenta de que se trataba de un restaurante "bien", de corte tradicional. En la entrada lucían con orgullo una fotografía de los Príncipes visitando el local junto con el libro de firmas donde habían plasmado sus comentarios. Nuestros bolsillos se preparaban ante la incertidumbre de los precios de la carta y temblaron al analizar la clientela típica que ya se encontraba cenando en la terraza: Extranjeros con pinta de adinerados que acudían a cenar tranquilamente desde sus barcos atracados en el puerto tras una jornada de mar. En todo caso, nos merecíamos un homenaje y nos dispusimos a dárnoslo.
Por primera vez desde la creación del blog, nos reuníamos en torno a una mesa el grupo de Charlas entre amigos en pleno. Nuestra selección, guiada por el miembro más experto (por edad) del grupo fue la siguiente:
Entrantes:
- Ensalada de tomate, queso y anchoas
- Mejillones al vapor
- Chipirones fritos
Plato principal:
- Gambas (sobre lecho de patatas y huevos fritos). Raciones para 4 personas
- Lenguado (1 persona)
Sin postre ni bebidas (sólo agua y Coca-Cola).
Comensales: 7
Precio: 35€ por persona aprox.
A todos nos encantó lo que pedimos a pesar de lo poco ortodoxo del plato de gambas con patatas. Muy acertadamente surgió un comentario: "Jàgaro es como Casa Lucio, pero con gambas". Lo cierto es que pidiento únicamente el plato estrella, sin pedir vinos ni postres, el precio es caro, pero no abusivo. Las raciones de gambas hacen que se cene bien, sin llegar a ser una cena abundante. Para bolsillos más pudientes se puede pedir el plato estrella acompañado de langosta en lugar de gambas.
El trato que recibimos en el local fue simplemente correcto. Desde el servicio de un camarero bastante desconcertante a la atención de la maître, mucho más agradable.
Sobre los temas que compartimos, fueron muchos pero entre todos predominó el de volver a Menorca el año que viene y volver a cenar el Jàgaro una vez más.
Ni que decir tiene que no podía dejar el blog que tan gustosamente lleva mi nombre sin escribir en el inicio del mismo.
ResponderEliminarPor ello tengo que reconocer que es un sitio que me agrado dentro del poco gusto que le tengo a Mahon (no se si porque la niña bonita es Ciutadella o porque mis amigos menorquines han incidido en mi Maofobia) ya que se encuentra en la bocana del puerto y no luce anto. Quizas en ello este su encanto. El plato de la casa es el crustaeo del que mas se disfruta su cabeza que si es buena está exquisita, aunque algunos no osen probarla, y esta vez no podía ser menos, muy rica aunque dias mas tarde quise contrarrestarla con otra gambada que no se quedo atras.
El servicio es normal y hace bien su trabajo.
Y sobretodo lo que mas me gusto es que me sorprendieran con un sitio que no conocía tras veranear alli desde hace ya años.
Espero que este sea el comienzo de un buen surtido de restaurantes que compartamos juntos siempre que podamos y que los que me deben feedbacks de otros se animen a escribir.
Este sera nuestro punto de partida para el proximo verano sin duda already waiting for summer 2011!!!!
Appetite comes with eating