lunes, 29 de agosto de 2011

Café Oliver

¿A quién le apetece madrugar un domingo? No hace falta trasnochar mucho el sábado por la noche para querer vaguear un rato en la cama. No, no a mucha gente le gusta madrugar. Entonces, cuando finalmente decides levantarte a eso de las 12, ¿desayunas o esperas a la hora de comer? Desde hace tiempo en el Café Oliver de Madrid, ni lo uno ni lo otro, te vas de brunch.


De brunch nos fuimos el último domingo de vacaciones el grupo de Charlas entre amigos. Nos faltaba, eso sí, Charlas, el original. El lugar no podía ser otro que el Café Oliver, uno de los restaurantes de Madrid con más tradición de brunch, "pioneros" en traer a la capital esta tradición anglosajona, según dicen en su web.

La verdad, no fue un plan improvisado. Los que ya conocíamos el café sabíamos que no debíamos cenar mucho la noche anterior. Sin embargo, uno de los nuestros estuvo cerca de cometer una locura. A punto estuvo de comprar un kebab la madrugada anterior. Menos mal que no fue así. En el turco acababan de desmontar el torno vertical. El brunch del domingo fue sólo novedad precisamente para él. Evidentemente quedó muy sorprendido e incluso aliviado por la locura que no cometió la noche anterior, al ver la carta que el Café Oliver sirve cada domingo:

Entrantes:
- Zumo natural (de temporada, en este caso había de naranja o de sandía/melón)
- Bebida caliente (café, té o chocolate)
- Bollería casera (normalmente sirve croissant y napolitana de chocolate)
- Pan con mantequilla y mermelada
- Actimel

Primero a elegir entre:
- Huevos Benedictine
- Revueltos con queso y hierbas
- Huevos fritos con bacon


Principal a elegir entre:
- Ensalada Caesar
- Cheeseburguer
- Pancakes con sirope de savia de arce
- Ensalada Tropical

Todo lo anterior se sirve a un precio de 25€ por persona. Refrescos y demás se cobran aparte.

Entre los cuatro probamos prácticamente todo y todo nos gustó. No es que fuesen la mejor hamburguesa ni las mejores tortitas, pero se nota el oficio que tienen sirviendo el brunch y el local de la calle Almirante es muy especial. La única pega, que el éxito del Café Oliver hace que la cola para hacer brunch no deje de crecer ni en pleno mes de agosto. Una vez acabamos nuestro menú nos despacharon rápida pero educadamente.

Volveremos seguro, pero antes tenemos que conocer nuevos sitios de brunch, esta vez en Barcelona.

Os dejo los detalles de contacto de Café Oliver para que los podáis consultar:


CAFé OLIVER MADRID

Almirante, 12
Madrid
Teléfono 915 217 379
www.cafeoliver.com

sábado, 27 de agosto de 2011

Gala

Cena de gala, con compañía de gala, en el Restaurante Gala. Éste podría ser el resumen de la última reunión del grupo de amigos venidos de aquí (Madrid) y de allá (Barcelona) que desde hace un tiempo compartimos en este blog de Charlas entre amigos.

Gala se ha convertido en un restaurante de referencia para aquellos que ya lo conocíamos en Madrid por varias razones, ninguna poco importante. La calidad de la cocina, el buen trato recibido y los momentos tan especiales que hemos compartido en él. En esta ocasión, y como esperábamos, todo funcionó a la perfección.

Gala reabría sus puertas tras las vacaciones de verano y nosotros pretendíamos celebrar una última reunión antes de la vuelta al trabajo. En la reserva pedimos, si era posible, una mesa en la bodega. Al ser cinco personas pudieron cerrarla para nosotros. Entonces comenzaba una cena que probablemente recordaremos durante mucho tiempo.


Desde el primer momento recibimos un trato exquisito, cercano y profesional, con una total disponibilidad del maître para servir, ayudar y aconsejar. Tomamos una primera copa de vino como aperitivo mientras revisábamos la carta y nos poníamos de acuerdo en elegir el Menú Gala (servido a mesa completa): Tres entrantes a compartir, plato principal de pescado o carne y postre.

Los entrantes escogidos fueron gambas rojas del Mediterráneo al ajillo y pasta negra con cigalitas (en un último intento de apurar los productos de mar del verano), además de foie con pan de especies y membrillo de berenjenas. Los tres entrantes fueron servidos generosamente, en raciones abundantes. Nos encantaron.

Para acompañar los platos principales escogimos un vino de Madrid, Tagonius Mariage Reserva 2005. Nos tocaba elegir a los de aquí con uno de los pocos vinos de que puede presumir la veguilla de Madrid. Una vez servido el vino, los platos no se hicieron esperar:

- Carpaccio de presa ibérica con berenjenas y aceite de guindillas
- Carrilleras de ibérico estofadas sobre chutney de piña al curry rojo
- Lomo de atún rojo (vuelta y vuelta) con salsa de soja y verduras
- 2 steak tartare, seguro entre los mejores que se pueden probar en Madrid, siempre elaborados en la mesa al gusto de los comensales. En nuestro caso, uno suave y otro picante

Huelga decir que todos nos gustaron y que a pesar de estar llenos nos aventuramos con el postre:

- El blanco (x2)
- Helado de violetas con lichis y fruta de la pasión (x2)
- Las texturas del chocolate

Tampoco sobró nada, si bien es cierto que algunos tomaron más que algunas. Precisamente esos algunos fueron (fuimos) quienes continuamos con un gin tonic, porque no queríamos que la cena acabase. Escogimos tres ginebras diferentes: Brockman's, Junipero y K-25 (espero comentarios sobre ellas de nuestro experto en Gins).

Apuramos la ginebra hasta la última gota, degustándola y saboreándola lentamente, más por alargar la noche que por evitar el trance de la cuenta. El final era inevitable. Quizás Gala sea de los pocos restaurantes donde se paga con verdadero placer. Quizás sea porque se ha disfrutado, quizás porque la relación calidad precio es muy buena. Seguro que por las dos.


La cuenta llegó, también el momento de partir. En todo caso lo pudimos hacer con la seguridad de que en nuestra ultima reunión en Madrid se alinearon los tres ingredientes que hacen perfecta una comida: Buena compañía, excelente cocina y mejor servicio. El primero lo pusimos nosotros, los dos segundos, Gala. Volveremos.

Os dejo los detalles de contacto de Gala para que podáis reservar:


Restaurante Gala Madrid

Espronceda, 14
Madrid 28003
Teléfono 914 422 244
www.restaurantegala.com

lunes, 15 de agosto de 2011

Jàgaro

Hay situaciones que, inmediatamente después de producirse, sabes que se convertirán en tradición. Una de ellas lo será, sin duda, la cena en Jàgaro que compartimos entre amigos estas vacaciones en Menorca.

Durante el viaje de verano del grupo de amigos de Madrid y Barcelona, tuvimos la ocasión de acudir a un restaurante de Mahón del que únicamente teníamos una referencia: "Un restaurante al final del puerto donde sirven un plato de gambas con patatas".

La referencia (aportada por un amigo de Barcelona) era vaga. No sabíamos si era un restaurante de pescadores, un restaurante tradicional o uno moderno, si sería caro o barato. A pesar de todo lo encontramos a la primera.

Nada más entrar nos dimos cuenta de que se trataba de un restaurante "bien", de corte tradicional. En la entrada lucían con orgullo una fotografía de los Príncipes visitando el local junto con el libro de firmas donde habían plasmado sus comentarios. Nuestros bolsillos se preparaban ante la incertidumbre de los precios de la carta y temblaron al analizar la clientela típica que ya se encontraba cenando en la terraza: Extranjeros con pinta de adinerados que acudían a cenar tranquilamente desde sus barcos atracados en el puerto tras una jornada de mar. En todo caso, nos merecíamos un homenaje y nos dispusimos a dárnoslo.

Por primera vez desde la creación del blog, nos reuníamos en torno a una mesa el grupo de Charlas entre amigos en pleno. Nuestra selección, guiada por el miembro más experto (por edad) del grupo fue la siguiente:

Entrantes:
- Ensalada de tomate, queso y anchoas
- Mejillones al vapor
- Chipirones fritos

Plato principal:
- Gambas (sobre lecho de patatas y huevos fritos). Raciones para 4 personas
- Lenguado (1 persona)

Sin postre ni bebidas (sólo agua y Coca-Cola).

Comensales: 7
Precio: 35€ por persona aprox.


A todos nos encantó lo que pedimos a pesar de lo poco ortodoxo del plato de gambas con patatas. Muy acertadamente surgió un comentario: "Jàgaro es como Casa Lucio, pero con gambas". Lo cierto es que pidiento únicamente el plato estrella, sin pedir vinos ni postres, el precio es caro, pero no abusivo. Las raciones de gambas hacen que se cene bien, sin llegar a ser una cena abundante. Para bolsillos más pudientes se puede pedir el plato estrella acompañado de langosta en lugar de gambas.

El trato que recibimos en el local fue simplemente correcto. Desde el servicio de un camarero bastante desconcertante a la atención de la maître, mucho más agradable.

Sobre los temas que compartimos, fueron muchos pero entre todos predominó el de volver a Menorca el año que viene y volver a cenar el Jàgaro una vez más.

Nos vemos en el siguiente restaurante. ¿Quién reserva?


JÀGARO

Carre Moll de Llevant, 334
07701 Mahón (Menorca)
Teléfono 971 362 390

martes, 9 de agosto de 2011

Charlas Entre Amig@s

Comer es un placer. Comer rodeado de buenos amigos es un regalo que nos da la vida y merece ser recordado.

El objetivo de este blog es recordar aquellos lugares donde, alrededor de una mesa, nos hemos reunido y compartido buenos momentos un grupo de amigos venidos de aquí y de allá.

Quiénes somos esos amigos, cuáles son esos lugares y qué hemos compartido en ellos lo iremos descubriendo en las entradas de este blog al que hemos llamado Charlas entre amigos en honor a nuestro amigo Carlos, que tantos buenos rincones nos ha descubierto y nos descubrirá.

Charlas entre amigos inicia su andadura sin pretender ser un blog de crítica gastronómica, pero seguro que contaremos aquello que nos guste y no nos guste de los restaurantes, bares y terrazas que visitemos.

En ocasiones visitaremos juntos esos lugares. Otras veces lo haremos solos, pero siempre con la esperanza de volver a reunirnos en torno a una mesa.

Os animamos a todos los que nos leáis a compartir vuestra opinión con nosotros.

Nos vemos en la mesa. Hemos hecho reserva.